Dichos de Antón sobre el Caballo Puertorriqueño de Paso Fino (2)

Por Antonio Ramírez Córdova

Antón, con los ojos perdidos en la lejanía, dijo que en 1797, el botánico francés, André Pierre Ledru, el después de subir por el río Bayamón para estudiar nuestra flora y nuestra fauna, escribió de regreso a París, que vio muchas veces caballos poseedores de un paso jamás visto por él en sus variados recorridos por el mundo. Luego, Antón dijo pausadamente, que para él ese caballo de paso tan fino era ya popular en aquel tiempo como una guitarra, según Pablo Neruda, al referirse a su amigo Federico García Lorca, el poeta del Romancero Gitano.

Las palabras fluían de sus labios, mientras hablaba entusiasmado del caballo de paso fino, cuando después de una prolongada pausa, Antón dijo que muchos entusiastas de dicho deporte para él, no quieren ver la claridad donde la hay de sobra. Luego, después de sorber otro trago, señaló el menú del día y añadió lo siguiente: “el que tenga oídos para oír, que oiga”.

Un grupo de clientes de la fonda de Tres Platos interesados en el tema del Paso Fino, hicieron rueda en torno a la mesa de Antón, que los miraba con atención controlada cuando les dijo que el paso fino es único en el mundo, por su perfecta cadencia, su perfecto ritmo y su perfecta suavidad. Luego añadió a viva voz que su jinete puede llevar una copa de agua en la mano llena hasta sus bordes sin derramarse. Luego, mostrando una lejana mirada dijo que el primero que habló de paso fino fue el reconocido escritor y periodista, don Federico Asenjo en 1867, en un periódico de aquella época. Después se sirvió un trago y miró detenidamente por unos instantes unas croquetas de jamón, aún calientes y tentadoras.

Continuará…


La foto del caballo Cuentas Claras (Kopeki en Wendolyn) montado por Rene Concepción en El Morro, es de un brochure de “Runs of Puerto Rico”. Aquí se puede apreciar la prueba de la copa de agua que menciona Antón en uno de sus dichos.

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