Mini cuento por Antonio Ramírez Córdova

Dios tomó una palabra al azar, luego otra y otra y creó el paso fino para que la isla y su gente conocieran el paraíso o algo parecido al paraíso y se sintió complacido.

Complacido - Liz III

El pasaje del Génesis que inspira este dicho de Antón dice que cuando Dios terminó su Creación vio que todo era “muy bueno”. Esas palabras significan la perfección de la obra creadora de Dios, pues todo lo que Dios hace es bueno, perfecto y hermoso. Antón nos dice que el caballo de Paso Fino no es una casualidad del destino, sino un regalo precioso que Dios le hizo a nuestra Isla y a nuestra gente, un regalo donde queda manifiesta esa perfección que solamente viene de Dios.

Hay una leyenda beduina que explica la creación del caballo árabe. Dicen que Dios recorría el mundo luego de terminar la Creación y al pasar por el desierto escuchó el llanto de un beduino que se lamentaba porque a otros pueblos les había dado bellos paisajes mientras que a ellos solo les había dado arena. Dios se compadeció y le hizo un regalo mucho más grande que el que había dado a ningún otro pueblo. Así, Dios, tomando el viento del sur creo la más formidable de todas las criaturas: el hermoso caballo árabe.

Yo pienso que algo parecido debe haber pasado en Puerto Rico… Dios debe haber escuchado el lamento de algún jibarito y compadeciéndose tomó toda la belleza de nuestra Isla y la hizo caballo. Así como los caballos árabes son los más veloces, el Paso Fino puertorriqueño es el más hermoso y el más cómodo de todos los corceles. Una raza que encierra en su corazón todo lo que es bueno e importante para nuestro pueblo.

Volviendo al Génesis… hay un detalle muy importante que quisiera compartir contigo. Cuando Dios terminó la Creación no la abandonó a su suerte sino que la dejó bajo la custodia de los hombres para que la cuidaran y se hicieran cargo de ella. Lo mismo sucede con nuestra raza, Dios nos la entregó a nosotros, los pasofinistas, para que la cuidemos y velemos por la conservación de este precioso regalo que Él nos ha hecho. Por eso quiero terminar esta reflexión con una pregunta… Ahora que nuestra raza ha sido declarada en amenaza de extinción, tú, como su custodio, ¿qué estás haciendo para conservarla?

La idea no es que publiquemos lo que hacemos, sino crear conciencia de la responsabilidad que cada uno de los amantes del Paso Fino tenemos en la conservación de nuestra raza.


Foto de Liz III en el Gran Reto que se celebró en octubre de 1985 en el Mets Pavilon de Guaynabo. La monta Wilo Fuerte y era propieda de Hermán Hau Colón. Liz III era hija de Don Toquí en Liz, también hija de Don Toquí en Isabela, una yegua que traía la raza del Ponce, Principe Rubio y Juana de Arco. Esta fue una yegua fuera de serie, briosísima y de muy buenos movimientos, tal vez la mejor de las hijas que tuvo Don Toquí.

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